Una misa oficiada por el obispo de León, Julián López, sirvió ayer para inaugurar la rehabilitación de la iglesia de Prioro, donde el pasado mes de abril la caída de un rayo durante un funeral causó importantes daños al templo e hirió a catorce personas.
Un total de 360.000 euros ha sido necesaria para reformar la iglesia, que, al margen de los daños sufridos por aquel suceso, ha sido sometida a una rehabilitación integral.
La caída del rayo se produjo el 19 de abril del 2006 cuando un grupo de vecinos de este pequeño pueblo de la vertiente leonesa de Picos de Europa introducía el féretro con el cadáver de una vecina del pueblo de 83 años en el templo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario